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¿Merece la pena visitar el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán?

El ambiente cambia en cuanto sales del museo y te diriges hacia The Tunnel. En un momento estás contemplando seis trofeos de la Europa League tras un cristal; al siguiente, te encuentras en un pasillo de hormigón con el himno del Sevilla resonando por encima de tu cabeza y el campo abriéndose ante ti.

Este estadio se construyó para que el Sevilla FC tuviera un hogar a la altura de la ambición del club y de la pasión por el fútbol de la ciudad. Ese propósito sigue marcando la visita: cada habitación, desde el palco presidencial hasta el vestuario, parece estar pensada en torno al ritual de los días de partido y a la identidad compartida.

Lo mejor no es solo ver un estadio, sino sentir cómo un club forma parte de una ciudad. Te vas entendiendo por qué los aficionados del Sevilla hablan de este estadio con orgullo, no con nostalgia.

Pásalo por alto: si la cultura del fútbol no te dice nada, o si buscas una gran atracción al estilo de un museo de arte con la que pasar medio día.

¿Qué hay que ver dentro del estadio Ramón Sánchez-Pizjuán?

History Experience museum displays
Europa League trophies on display
View from the presidential box
Ramón Sánchez-Pizjuán press room
Home dressing room interior
Players tunnel leading to the pitch
Dugout seats beside the pitch
Main stand mosaic crest
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Museo de la Historia del Sevilla FC

El punto de partida. Las pantallas táctiles, las camisetas originales y las imágenes de los partidos repasan la historia del club desde 1890 (el año en que el Sevilla y el Recreativo de Huelva disputaron el primer partido de fútbol del que se tiene constancia en España, que ganó el Sevilla por 2-0) hasta su reinado en la Europa League.

Exposición del trofeo de la Europa League

Siete trofeos detrás de una sola vitrina. Ningún otro club en la historia de la competición tiene este récord. La mayoría de los visitantes se quedan aquí más tiempo, y esta habitación es donde se hacen más fotos que en ninguna otra.

El palco presidencial

El ángulo de visión deja ver lo empinada que es la grada inferior. Si te sientas donde ven los partidos en casa los directores del club, entenderás por qué los equipos visitantes dicen que el estadio parece más pequeño de lo que sugiere su aforo.

Sala de prensa

El mismo telón de fondo que has visto detrás de los autobuses del Sevilla tras las victorias en la Europa League. La audioguía explica con detalle los rituales: en qué asiento se sienta el director, dónde se colocan los fotógrafos y cómo se encuadran las cámaras.

Vestuario

Taquillas con nombre para la plantilla actual del primer equipo, baños de hielo, pizarra táctica y camillas de fisioterapia. Todo está exactamente como lo dejaron los jugadores tras el último partido en casa. La parada más inesperada de la visita.

El túnel de los jugadores

Este es el momento que lo decide todo. El «Himno del Centenario» suena por los altavoces en cuanto cruzas la puerta, el campo se abre ante ti y la grada inferior parece un muro. Aquí hasta los que no son aficionados al fútbol se quedan en silencio.

Bancos de suplentes y junto al campo

Siéntate en el banquillo local, en el mismo sitio que el entrenador. El campo está acordonado, pero las proporciones del estadio, vistas desde la banda, lo dicen todo sobre por qué este campo es tan ruidoso.

Fachada exterior de mosaico

En la tribuna Preferential, diseñada por el ceramista cordobés Santiago del Campo para el Mundial de 1982. Lleva el escudo del Sevilla FC rodeado de unos 60 banderines de los clubes que han jugado aquí, desde el Real Madrid y el Barcelona hasta equipos europeos visitantes. En 2015, un historiador del arte sevillano presentó una solicitud oficial para que se declarara Bien de Interés Cultural. El mosaico también se conservará en el nuevo estadio.

Cómo recorrer el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán

Reserva entre 75 y 90 minutos para la visita a tu propio ritmo. La entrada es por la Puerta 2, el recorrido es un circuito lineal único y la audioguía gratuita se puede descargar a través de una aplicación disponible en nueve idiomas, entre ellos español, inglés, francés, alemán, italiano, portugués, árabe, chino y japonés.

Ruta recomendada: Empieza por el Museo de la Experiencia Histórica para situarte en el contexto, pasa por el palco presidencial y la sala de prensa, y luego pásate por el camerino. Recorre el túnel mientras suena el himno y termina en los banquillos. El orden es importante: primero el contexto y, al final, la recompensa emocional.

No te lo puedes perder: Los 7 trofeos de la Europa League, el vestuario local, la salida por The Tunnel y los banquillos. Puedes saltártelo si tienes poco tiempo: Las estaciones multimedia ampliadas del museo y la sala de prensa.

Un consejo de experto: Reserva la franja horaria de última hora de la tarde. La fachada de mosaicos brilla con tonos anaranjados a la hora dorada, por eso la foto del estadio favorita de todo sevillista parece estar tomada alrededor de las 17:00. Además, así te librarás de los grupos escolares de media mañana.

Una pequeña dosis de realidad: Esta visita es solo para hacer a tu propio ritmo. No hay guías en directo, ni visitas guiadas programadas en grupo, ni consigna de equipaje en el lugar, así que viaja ligero. El recorrido no es accesible para sillas de ruedas.

Breve historia del Ramón Sánchez-Pizjuán

  • 1890: El Sevilla FC se fundó el 25 de enero y es el club español más antiguo dedicado exclusivamente al fútbol.
  • 1937: El entonces presidente, Ramón Sánchez-Pizjuán, empieza a comprar terrenos en Nervión para construir un estadio a la altura de las ambiciones del club.
  • 1956: Sánchez-Pizjuán fallece el 28 de octubre, casi dos años antes de que se inaugure el estadio que él impulsó. La primera piedra se colocó el 2 de diciembre bajo el mandato de su sucesor, Ramón de Carranza.
  • 1958: El estadio se inaugurará el 7 de septiembre con un partido amistoso que acabó 3-3 contra el Real Jaén, dedicado en memoria del difunto presidente.
  • 1974-75: Se añaden cierres en el segundo nivel y en los extremos, lo que eleva la capacidad de carga a unos 70 000.
  • 1982: El anfitrión del Mundial fue el que disputó la semifinal entre Alemania Occidental y Francia, que terminó en un famoso empate a 3-3 y se decidió en la tanda de penaltis.
  • 1986: Aquí se disputó la final de la Copa de Europa, que ganó el Steaua de Bucarest al Barcelona en la tanda de penaltis.
  • 2006-2023: El Sevilla ha ganado siete veces la Europa League (antes conocida como Copa de la UEFA) y nunca ha perdido una final, lo que lo convierte en el club más laureado de la competición.
  • 2022: Es el anfitrión de la final de la Europa League entre el Eintracht de Fráncfort y el Rangers.
  • A partir de 2026: El aforo es de 42 714 personas. El edificio actual entra en sus últimas temporadas antes de que empiece la remodelación.

La arquitectura del Ramón Sánchez-Pizjuán

  • Estilo: Arquitectura futbolística de mediados de siglo diseñada para el ruido. Las gradas se elevan casi en vertical sobre el campo, y el techo de la grada Preferential devuelve el sonido hacia los jugadores en lugar de dejar que se disipe. La forma es la razón por la que se quedó el apodo: «La Bombonera de Nervión», la caja de bombones del Nervión.
  • Materiales: La estructura está hecha de hormigón armado, ladrillo y acero. El mosaico de azulejos de cerámica del exterior, añadido en 1982, es lo que le da al edificio su carácter distintivo. El terreno original requirió la instalación de 800 pilotes de hormigón en el suelo blando del Nervión antes de que pudiera comenzar la construcción.
  • Diseño del cuenco: La disposición de las gradas en forma de cuadrilátero está más cerca de la línea de banda que en casi cualquier otro estadio de primera división en España. Las vistas son limitadas, el estadio está abarrotado y el efecto combinado es lo que Unai Emery (entonces entrenador del Sevilla) describió en su día como un «impulso» para el equipo.
  • En el suelo: Desde el banquillo, parece que la grada de abajo se te echa encima. Casi no hay distancia entre los aficionados y los jugadores, y eso es precisamente lo que se busca.

¿Quién construyó el Ramón Sánchez-Pizjuán?

Manuel Muñoz Monasterio, también vinculado al Bernabéu del Real Madrid, diseñó el estadio con la colaboración en materia de estructura de James Cox. La idea partió del propio Ramón Sánchez-Pizjuán: un estadio que convertía el ruido del público en un arma táctica. Murió antes de que se inaugurara, pero su nombre figura en el edificio y sus cenizas descansan en el cementerio municipal de Sevilla, lo que convierte al estadio en algo parecido a un monumento personal.

El fin de una era en el Sánchez-Pizjuán

El estadio actual tiene los días contados. El Sevilla FC ha aprobado un proyecto de remodelación de 350 millones de euros en el mismo emplazamiento del Nervión, diseñado por César Azcárate (el arquitecto responsable del San Mamés de Bilbao). La demolición está prevista para 2027, el nuevo estadio de 55 000 localidades se inaugurará en 2029 y el Sevilla jugará en el Estadio de La Cartuja mientras duren las obras.

Lo más destacado es la Gol Norte: una grada de una sola planta con capacidad para 15 000 espectadores, conocida como el «Muro Rojo», la respuesta andaluza al «Muro Amarillo» de Dortmund. El mosaico de Santiago del Campo, de 1982, se conservará y se volverá a colocar en la nueva fachada, junto con sistemas de energía renovable y mejoras en la accesibilidad.

Lo que no se puede recuperar es el sonido. El «Himno del Centenario», compuesto por el músico sevillano Javier Labandón («El Arrebato») en 2005, llegó al número uno en las listas españolas y se canta a capela antes de cada partido en casa. La UEFA lo ha calificado como el ritual previo al partido más ruidoso del fútbol de clubes. Como dijo una vez Coke, el capitán del Sevilla: «Algunos de nuestros nuevos fichajes no saben nada de español, pero aún así se saben la mitad de nuestro himno porque es muy pegadizo».

Preguntas frecuentes sobre el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán

Sí, sobre todo de cara a la remodelación de 2027. El edificio original de 1958 no va a durar mucho más, y la pared de trofeos, The Tunnel y los banquillos ofrecen una experiencia que no se puede comparar con la de ningún otro estadio español.