Breve historia de Setas de Sevilla
La historia de Setas de Sevilla comienza con una intención mucho más ordinaria: la renovación de un ruinoso aparcamiento subterráneo de los años 70 situado bajo la Plaza de la Encarnación. En 1990, el ayuntamiento de Sevilla aprobó un plan para reurbanizar la plaza. El proyecto se estancó repetidamente a lo largo de la década y, en 2004, el ayuntamiento convocó un concurso internacional de arquitectura para una nueva estructura de uso mixto en el emplazamiento.
El arquitecto alemán Jürgen Mayer H. ganó el concurso con un concepto para una gran estructura parasol de madera que albergaría un nuevo mercado, restaurantes y un paseo público en la azotea. La construcción comenzó en 2005. Casi de inmediato, los trabajadores descubrieron extensos restos arqueológicos romanos y árabes bajo la plaza, hallazgos lo bastante importantes como para detener y rediseñar el proyecto para incorporar un museo subterráneo. El museo Antiquarium se construyó alrededor de las ruinas que había en el lugar.
La construcción finalizó en 2011 tras múltiples retrasos y sobrecostes, y el presupuesto final alcanzó aproximadamente 102 millones de euros. La reacción del público sevillano fue polarizada al principio: el apodo de Las Setas captó tanto el afecto como el escepticismo ante una estructura modernista en medio de una ciudad del siglo XVI. En pocos años, sin embargo, Setas de Sevilla se había convertido en una de las atracciones más visitadas de Andalucía.